lunes, 31 de julio de 2017

CRÍTICA DE: "El Enigma del Capital"


Título: El enigma del Capital
Autor: David Harvey
Editorial: Akal
Páginas:239

El primer axioma del marxismo podríamos expresarlo de la siguiente forma: el capital busca incesantemente reproducirse a sí mismo. Esto no deja de ser una personalización: este hecho se explica por la necesidad constate de incrementar la riqueza de la élite económica de cada época. Hay algo que David Harvey destaca en este libro y que forma parte de la tesis central. Recogiendo las ideas de Karl Marx en "El Capital" sobre cómo pueden cambiar los sistemas de producción, Harvey define lo que denomina "esferas de actividad" que no serían más que la conceptualización de los diferentes cajones por lo que puede pasar el capital para reproducirse o que tiene que tener en cuenta y modificar para mejorar su reproducción. Estos serían los 7 "cajones" definidos por Marx y Harvey: I) Producción de nuevas formas tecnológicas y organizativas, II) Relaciones sociales, III) Dispositivos institucionales y administrativos, IV) Proceso de producción y trabajo, V) Relaciones con la naturaleza, VI) Reproduccción de la vida cotidiana y de las especies, y VII) Concepciones mentales del mundo. Estas esferas estarían insertas en una geografía, es decir, serían globales pero adaptadas a cada región. Esta forma sistémica de pensar, con tantos matices y variables que intervienen va en contra de las explicaciones monocausales y simplistas que, a lo largo del siglo XX se han aportado para explicar la tendencia del capital a acumularse.

Otro concepto importante que maneja Harvey son las Barreras que encuentra el capital para reproducirse: se las puede encontrar en cada una de las esferas y los tenedores de capital harán lo que sea para sortearlas. Harvey pone como ejemplo la crisis financiera de 2007 (que acabó propagándose a todas las esferas) y cuyo origen en los productos financieros derivados con hipotecas subprime camufladas en entre otros muchos activos financieros demuestra un modus operandi: el capital buscó la forma de sortear las regulaciones nacionales e internacionales sobre el tipo de activos con los que se podía comercia. Activos tóxicos fueron convertidos en activos de la máxima calidad financiera mediante un "truco matemático" y unas cuantas agencias calificadores que buscaban su parte. Cuando las crisis cíclicas y recurrentes (y cada vez lo serán más) ocurren, dos conceptos que maneja Harvey son fundamentales para comprender el comportamiento de los diferentes actores: I) El nexo finanzas-Estado y II) el concepto de Destrucción creativa. El nexo finanzas-Estado, que así lo denomina Harvey, es el continuo trasvase de capital y mecanismos de cambio en las esferas que realizan el Estado y los poseedores de capital. Cuestión importante aquí es la socialización de las pérdidas y la protección y privatización de las ganancias. Todos hemos visto cómo se han rescatado los bancos y no se ha protegido a la población del desempleo y la bajada de salarios o los desahucios. Un Estado protector del capital, que modifique las esferas adecuadas, es útil para la reproducción del capital. Un Estado que proteja la esfera social y la democracia frente al capital, es una barrera que hay que eliminar o sortear.

Cuando la crisis ya ha sobrevenido, hay dos formas de salir de ella; dos formas que no son excluyentes, sino complementarias: destruir el capital excedente e invertir grandes cantidades de ese capital excedente en nuevos proyectos, reanudándose así la cadena que llevó inicialmente a la crisis. Harvey pone especial énfasis en la importancia que han tenido aquí las grandes obras de reestructuración, restauración de ciudades y barrios y construcción de nuevos polos industriales, a lo largo de la historia, para superar crisis económicas. Habla de 3 grandes ejemplos históricos: I) La Gran depresión de 1873-1896, su relación con la concesión de créditos tras la crisis económica de 1860 y la reconstrucción de París tras la Guerra Franco-Prusiana, II) La Gran depresión de 1929-1941, la expansión crediticia Keynesiana y la construcción de la ciudad extendida en los Estados Unidos y, III) Crisis de 1973 y la reordenación del tráfico y de los barrios de Nueva York, con grandísimas inversiones en carreteras y vivienda. Harvey Sugiere que las salidas de la actual Gran depresión irán por el mismo camino: nexo finanzas-Estado, crédito para grandes reconstrucciones y grandes proyectos, rotura de barreras al capital y expansión a través de las esferas.

La última noción importante que maneja Harvey en este libro es la siguiente: las esferas de actividad deben crecer armónicamente. El crecimiento desigual de las mismas es una forma de explicar las crisis. Igualmente, las posibles alternativas al capitalismo surgirán de las diferentes esferas (obrerismo, ecologismo, reformismo estatal, etc.), pero no podrán ser únicas en sus esferas y deberán expandirse al resto, como hace el capital, procurando desarrolla la alternativa de forma armónica en todas las esferas. De otra forma, la alternativa se vería limitada a una zona de acción y jamás llegaría a contraponerse al capital.

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