viernes, 16 de diciembre de 2016

CRÍTICA DE: "Mercaderes del Espacio"

¿EL FUTURO DEL CAPITALISMO YA ESCRITO EN 1958?




Título: Mercaderes del Espacio 
Autores: Frederik Pohl & C. M. Kornbluth 
Editorial: Alianza 
167 páginas


¿El ser humano es egoísta por naturaleza o la naturaleza del ser humano se define en función de ambiente que se encuentre durante el desarrollo de su vida? Mitch Courtenay es un copista publicitario de una de las pocas grandes empresas que controlan el mundo. La empresa le encarga diseñar un anuncio convincente para atraer a colonos a Venus, pese a la evidencia de la difícil vida que allí les espera. Pero la competitividad y el egoísmo le hará granjearse poderosos enemigos. En uno de sus viajes a la Antártida, y refugiándose de una fuerte tormenta que allí se declara, es reclutado por un carguero de algas de Sanghai donde se le cambia la identidad: ahora pasará, de copista de élite a obrero de trabajos duros.

A través del descenso social de Courtenay, veremos cómo está diseñada la sociedad de "Mercaderes del Espacio": una sociedad con un rígido sistema de estratificación, donde las grandes empresas dominan el mundo comprando voluntades políticas y participando, directamente, en la toma de decisiones del poder político. Las grandes empresas son, básicamente, empresas de publicidad que se dedican a hacer clientes fijos mediante cualquier tipo de artimaña recurriendo, incluso, al uso de drogas duras para fidelizar a los clientes. Pero, el concepto de cliente usado en el libro no es el nuestro: un cliente es un siervo consumista de una empresa de publicidad. Es decir, se "milita" en la empresa de publicidad, vistiendo su marca, tomando sus bebida, comiendo su comida, fumando su tabajo, trabajando de por vida para ella. Son esclavos de un contrato que delimita cual es tu libertad.

Nuestro protagonista recorrerá todos los eslabones del rígido sistema. Conocerá a los "Consistas", un grupo terrorista revolucionario que lucha por revertir el estado de esclavismo bajo el cual se halla la humanidad. Pero Courtenay no busca el bien de la gente en general, sino su propio beneficio. Solamente quiere vengarse de aquellos que le sumieron en el escalafón más bajo de la sociedad y recuperar sus antiguos privilegios.

¿Es el ser humano egoísta y solo lucha por sus intereses? ¿Son egoístas los "Consistas? ¿Por qué esa diferencia entre Courtenay y aquellos que le acogen en su seno y lucha junto a ellos?

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